Lend y Borrow – español

En esta entrega veremos el caso de “Lend” -Prestar- y “Borrow” -Tomar prestado-.

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Vivimos en tiempo prestado, así que les pido me presten atención sólo un ratito. “Lend” y “Borrow” son dos verbos que presentan el mismo evento desde el punto de vista de sus dos agentes y tal situación puede convertirse en un problema para los hispanoparlantes; pero todo podría ser más sencillos si entendemos que “Lend” –darle algo a una persona que lo devolverá después- puede traducirse como “Prestar”, y “Borrow” –recibir algo de una persona para devolvérselo después- puede ser traducido en dos palabras: “Tomar prestado.

Recordemos este ejemplo: una persona que quiere construir una casa necesita ‘tomar prestado’ una cantidad de dinero del banco, y el banco les presta dinero a sus clientes.

Borrow” va acompañado de la preposición “from” (de) en el siguiente orden:

 

QUIEN NECESITA EL OBJETO + BORROW + OBJETO + FROM + QUIEN TIENE EL OBJETO

I borrowed a pencil from my teacher to take the exam.

(Tomé prestado un lápiz de mi profesora para hacer el examen).

 

Por otra parte, “Lend” se acompaña de la preposición “to” de la siguiente forma:

 

QUIEN TIENE EL OBJETO + LEND + OBJETO + TO + QUIEN NECESITA EL OBJETO

The teacher lent a pencil to me to take the exam.

(La profesora me prestó un lápiz para hacer el examen).

 

OTRA FORMA (mucho más popular)

QUIEN TIENE EL OBJETO + LEND + QUIEN NECESITA EL OBJETO + OBJETO

The teacher lent me a pencil to take the exam.

(La profesora me prestó un lápiz para hacer el examen)

(Nota que en esta forma no se utiliza la preposición “to”)

 

En la obra Hamlet (1601) de William Shakespeare, Polonio, el Chambelán, a su hijo Laertes le da una sarta de consejos antes de que parta de vuelta a Francia. Polonio es un hombre mezquino y desconfiado, de ahí que sus recomendaciones con respecto a las finanzas de su hijo sean opuestas a la generosidad:

 

“No pidas prestado, ni prestes;

Pues el préstamo muchas veces se pierde a sí mismo y al amigo,

Y el pedir embota el filo a la economía”.

 

Acto I, escena III

 

No sigas este consejo o daremos al traste con el mundo crediticio. Vaya, tal vez no sea tan mala idea.

Lend and Borrow

In this entry we will see the “Lend” and “Borrow” case, how they are the two sides of the same event.

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We live in borrowed time so I ask you to lend me your eyes for a little while. “Lend” and “Borrow” are two verbs that present the same event from the point of view of its two agents and this may become problematic for Spanish speakers, but things could be easier if we understand that “Lend” –to give something to a person to get it back later on- can be translated as “Prestar”, and “Borrow” –to receive something from someone in order to give it back at a later time- can be translated as “Tomar prestado”.

Remember this example: a person who wants to buy a house needs to borrow money from the bank, and the bank lends money to its clients.

“Borrow” is accompanied by the preposition “from” in the following order:

 

 WHO NEEDS THE OBJECT + BORROW + OBJECT + FROM + WHO HAS THE OBJECT

I borrowed a pencil from my teacher to take the exam.

 

On the other hand, “Lend” is accompanied by the preposition “to” in the following order:

 

WHO HAS THE OBJECT + LEND + OBJECT + TO + WHO NEEDS THE OBJECT

The teacher lent a pencil to me to take the exam.

 

ALTERNATIVELY (and more popularly):

WHO HAS THE OBJECT + LEND + WHO NEEDS THE OBJECT + OBJECT

The teacher lent me a pencil to take the exam.

(Notice that this form doesn’t use the preposition “to”)

 

In William Shakespeare’s Hamlet (1601), Polonius, the lord Chamberlain, gives his son Laertes a tirade of advice since he is going back to France. Polonius is a mean and distrusting man, therefore the recommendation he gives regarding his son finances opposes generosity:

 

“Neither a borrower nor a lender be,

For loan oft loses itself and friend,

And borrowing dulls the edge of husbandry”.

Act I, scene III

 

Don’t heed this advice, or else the whole world of credit systems would collapse. Hmm, maybe not such a bad idea.

Qué es ‘Bedlam’

En esta entrega veremos la historia de la palabra “Bedlam” que significa “caos ruidoso, alboroto” y viene de la palabra “Bethlehem” (Belén).

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El 12 de febrero fue el cumpleaños de Charles Darwin. Zarpó a bordo de la nave H.M.S. Beagle en 1837 y se embarcó a contarnos cómo ha evolucionado la vida en nuestro hermoso planeta.

Los idiomas también son organismos vivientes y tienen sus propias historias evolutivas. Ahora bien, no hay necesidad de devolverse hasta las raíces indo-europeas de todas las lenguas occidentales y hacer un recuento exhaustivo de la aparición del inglés. En cambio sería más entretenido descubrir cómo algunas expresiones se han transformado con el tiempo (tal como en el español las palabras que llevan una “h” muda antes de una vocal solían llevar una “f”; por ejemplo “Hinojosa” solía ser “Finojosa”) y de dónde vienen. Por tanto en esta entrega le daremos un vistazo a la palabra “Bedlam” (caos, alharaca, batiburrillo, galimatías).

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Bedlam” es un sustantivo –un sustantivo es una palabra que denota personas, animales, cosas reales o imaginarias, grupos, materias, acciones, cualidades o sucesos- que usamos para referirnos a un desorden ruidoso o a una situación caótica. “When the law was passed, a complete bedlam broke out among the opposing congressmen” (Cuando la ley fue aprobada, se desató una verdadera algarabía entre los congresistas de la oposición).

La palabra “Bedlam” evolucionó de “Bethlehem” (Belén), el supuesto lugar de nacimiento de Jesucristo. ¿Cómo hizo una palabra afiliada a la esperanza y la salvación para convertirse en la representación de un alboroto salvaje? En 1402, el hospital Santa María de Belén (Saint Mary of Bethlehem), ubicado en Londres,  comenzó a ser usado como manicomio. El tratamiento y la terapia no estaban en el futuro inmediato de los pacientes desquiciados para quienes las únicas políticas consideradas como apropiadas eran el aislamiento y la contención. Es por esto que dentro del hospital siempre se escuchaban alaridos, aullidos y chillidos de forma tan notoria que “Bethlehem” y su pronunciación coloquial y afanada “Bedlam” se hicieron sinónimos del caos y el ruido.

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En la obra “El rey Lear” de William Shakespeare (1605), Edgar, el hijo legítimo de Gloucester, se ve forzado a disfrazarse de limosnero loco e itinerante y se hace llamar “Tom o’Bedlam” (Tom de Bedlam). En primera instancia, “Tom” es el ejemplo perfecto del nombre común en Inglaterra. Tom es todos y no es nadie. Cuando se desea hablar de una persona cualquiera que no tiene gran relevancia, se mencionan a “Tom, Dick and Harry” o “Tom, Dick and Harriet” para que haya justicia de género (en español hablaríamos de Fulano, Zutano y Mengano o de un Perico de los Palotes). “If the university doesn’t establish a rigorous admission test for the Master Degree in Communication, we’ll have any Tom, Dick and Harriet passing off as professional journalists” (Si la Universidad no establece un riguroso examen de admission para la maestría en comunicación, pronto tendremos a cualquier Perico de los Palotes haciéndose pasar por periodista profesional). Este uso es similar al de “John Doe”, “Jane Doe” y “Joe Schmoe” en Los Estados Unidos.

Además, “Tom” lleva consigo el injusto prejuicio de ser un hombre de poca inteligencia (muy al estilo de “George” en Rumania), así que una persona puede ser llamada “Tom fool” (Tom-to J) y sus acciones “tomfoolery” (Tom-terías J). Así, “Tom o’Bedlam era un loco que no era lo suficientemente violente como para ser recluido o se había apaciguado hasta el punto de ser dado de alta en el sanatorio.

De este modo terminamos esta entrega que no fue una lección en sí, sino más bien una pequeña indulgencia en uno de los grandes placeres del aprendizaje de los idiomas: la etimología, el estudio del origen de las palabras. Si hay alguna que conozcas y quieras compartir, por favor déjala como comentario. Sería genial aprender más de todos.

Epicognición: El anagrama de “Bedlam” es “Med lab” (Medical laboratory – laboratorio médico). Quizá eso explique los avances recientes en medicina psiquiátrica.

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